Enchiladas rojas de pollo estilo Aguascalientes, preparadas con salsa de chile guajillo y pasilla, rellenas de pollo deshebrado y servidas con papas, zanahorias, queso fresco y crema.
Cocer el pollo en agua junto con la cebolla, el ajo, las hojas de laurel, el orégano, el tomillo y sal al gusto hasta que esté tierno (aproximadamente 1 hora). Colar el caldo y reservar.
Una vez que el pollo se enfríe, desmenuzarlo y reservar.
Poner los chiles guajillo y pasilla en un recipiente con agua caliente y dejar reposar por 10-15 minutos hasta que estén suaves.
Licuar los chiles con el ajo, la pimienta, el orégano y una taza del caldo de cocción del pollo hasta obtener una salsa tersa. Colar la salsa y reservar.
Hervir las papas y zanahorias en agua con sal hasta que estén ligeramente cocidas. Calentar un poco de aceite en una sartén y sofreírlas hasta que estén completamente tiernas.
Agregar una cucharada de la salsa roja, mezclar bien y mantener calientes hasta el momento de servir.
Calentar un buen chorro de aceite en una sartén. Sumergir una tortilla en la salsa roja, cubriéndola bien por ambos lados, y pasarla al aceite caliente durante unos segundos.
Colocar la tortilla en un plato, agregar un poco de pollo desmenuzado en el centro y doblar o enrollar como prefieras.
Repetir con el resto de las tortillas y colocar cuatro enchiladas en cada plato sobre una cama de lechuga.
Servir con las papas y zanahorias, cebolla picada, queso fresco desmoronado y crema.
Notas
Puedes preparar la salsa roja y el pollo deshebrado con anticipación para ahorrar tiempo al momento de armar las enchiladas.
Si tienes pollo rostizado sobrante, puedes usarlo para el relleno. Solo necesitas deshebrarlo y calentarlo antes de preparar las enchiladas.
Si no encuentras chiles guajillo o pasilla, puedes sustituirlos por otros chiles secos rojos disponibles. El sabor de la salsa puede variar.
La tortilla debe quedar suave después de pasarla por el aceite; no la frías demasiado tiempo o quedará crujiente y será difícil doblarla o enrollarla.