Que maravilla de clima en los últimos días. Que ganas de salir todos los días y caminar por las calles de esta ciudad de la que a veces me quejo tanto. Que si el ruido,  que los turistas, la basura, blablabla…

Creo que los romanos son demasiado buenos -o la verdad es que no leen este blog- porque si por mi fuera ya me hubiera corrido a mi misma de esta bellísima ciudad. Soy la quejumbrez personificada y a pesar de todo y de TANTO que me ha dado este país y esta ciudad, yo siempre tengo cuerda de donde cortar cuando de quejarme se trata.

Pero hoy no me quiero quejar. Hoy quiero mostrarles que bonita se ve la ciudad en estos días. Con las calles llenas de árboles floreciendo, los mercados llenos de fresas y demás fruta de primavera, mis hierbas en la cocina que por un extraordinario milagro siguen vivas y están TAN bonitas!
Hoy también quiero dejarles una receta simple, simple. De esas que yo *cof* raramente *cof* dejo en el blog. Berenjenas, tomates secos, hierbas frescas y claro, algo de romano: Pecorino. Que la disfruten! nosotros lo seguimos haciendo y cada vez nos gusta más.

Miren que bonitas se pusieron mis plantitas en la cocina. Y cada día se embellecen más!
Y miren que bonitas se están poniendo las calles. ¿Se acuerdan de esta en particular?

  • 4 berenjenas medianas
  • 150gr de tomates secos
  • 6 cebollitas moradas
  • 100gr de piñones
  • 4 cdas de pecorino
  • 1 taza de aceite EVO
  • sal al gusto
  • hierbas frescas al gusto

Poner a remojar los tomates en agua tibia.
Lavar y cortar las berenjenas. Acomodarlas en una charola de horno junto con las cebollitas, pincelear todo con aceite de oliva y hornear por 10-12min a 200°. Dejar enfríar completamente.

Quitar el exceso de agua de los tomates y acomodar todos los ingredientes -menos las hierbas- en un mixer y mezclar todo a baja velocidad.
Ajustar de sal. Agregar las hierbas frescas picadas finamente y mezclar todo.

Servir en pan tostado o como condimento para la pasta.
Se mantiene en un frasco de cristal en el frigo por 5-7 días.

Author: Maricruz

Fotógrafa inventada y foodie por casualidad. Viajera curiosa y adoradora incondicional de los gatos. Vivo, respiro y me harto de cappuccinos (mi vicio!) en Roma, Italia.