El pollo a la boscaiola es un plato típico italiano de la tradición toscana el cual tiene origen de la cocina pobre cuando se utilizaban los ingredientes que el bosque (bosco, en italiano) generosamente donaba, más precisamente: los hongos. Al día de hoy el término boscaiola se aplica a varias recetas, así podemos encontrar pastas y platos de carne que la incluyen, siendo la carne de ave una de las más usadas, así tambien como la carne de caza (jabalí, codornices, venado, etc).

El pollo a la boscaiola que les propongo es una versión con salsa “blanca” fruto de la esfumadura con vino blanco, pero otras versiones sugieren de agregar salsa de tomate para enriquecer el platillo. Otro ingrediente base como las aceitunas negras son fundamentales pero sin lugar a dudas son los aromas a hongos, laurel y romero lo que hace de este platillo rústico uno de los favoritos de mi familia, parece de verdad que el otoño entra en la cocina!

Pollo a la boscaiola

Ingredientes:

  • 1k de pollo en trozos
  • 400 gr de hongos mixtos frescos
  • 100 gr de cebolla
  • 100 gr de aceitunas negras sin hueso
  • 1 diente de ajo
  • 2 ramitas de romero
  • 4 hojas de laurel fresco
  • 1/2 vaso de vino blanco seco
  • 40 gr de aceite extravirgen de oliva
  • Caldo de pollo
  • sal y pimienta

Preparación:

Limpiar y mondar los hongos, cortarlos en pedazos gruesos y reservar.

Lavar el pollo, secarlo y salpimentarlo. En una cazuela grande calentar el aceite de oliva, dorar el pollo ligeramente hasta que tome color y enseguida agregar la cebolla con el ajo finamente picados, cocinar hasta que la cebolla esté transparente.

Esfumar con el vino blanco. Agregar los hongos y cocinar a fuego muy bajo por 10 minutos mezclando de vez en cuando. Unir las aceitunas, las hojas de laurel y las ramitas de romero, agregar un poco de caldo de verduras y dejar cocinar tapado hasta que el pollo esté tiernísimo mezclando de vez en cuando para que la carne se cocine uniformemente (unos 40 minutos).

Destapar, ajustar de sal y pimienta y dejar que se reduzca la salsa. Servir acompañado de pancito.

Author: Maricruz

Fotógrafa inventada y foodie por casualidad. Viajera curiosa y adoradora incondicional de los gatos. Vivo, respiro y me harto de cappuccinos (mi vicio!) en Roma, Italia.