De la grande tipología de hongos que se pueden encontrar en estos días en el mercado, confieso que estos son un tipo que no había nunca preparado frescos.

Que inspirador, fácil y rápidos de preparar son los hongos al horno, esos que te basta limpiarlos (o comprarlos ya limpios), cortarlos y ponerlos en una bandeja con un chorrete de aceite de oliva y sal para que salga algo exquisito y que se puede usar de varias maneras. Por ejemplo en una bruschetta, en un plato de pasta o simplemente como acompañamiento a un queso a la plancha.

Se acercan ya mis vacaciones, pocas pero que no veo la hora de que comiencen después de este verano tan agitado. Es ahora cuando le quiero robar horas al día y me decido por platos simples, rápidos.

Seguimos con nuestro estilo de vida más sano, aún cuando la vida me ha dado una cachetada que no me esperaba: Me he lastimado una pierna corriendo. Como buena novata que soy, me excedí y ahora estoy pagando las consecuencias (espero que no mucho o mandará algarete todos mis planes). Ayer me hicieron una Resonancia Mágnetica y radiografía y hoy le mando los resultados al Ortopédico, crucen los dedos…aunque yo no me siento muy positiva en este aspecto.

Mientras, cuidaré un poco más lo que como porque el resultado que estoy viendo me tiene muy contenta.

Pleurotus (hongos) al horno
Author: 
Cuisine: Italian
Prep time: 
Cook time: 
Total time: 
Serves: 2
 
Ingredients
  • ⅕ K de hongos Pleurotus frescos
  • 10 grs de aceite de oliva
  • 2 ramitas de perejil
  • sal
Instructions
  1. Calentar el horno a 180°C
  2. Limpiar perfectamente los hongos. (en youtube hay muchísimos videos sobre como hacerlo). Cortarlos a lo largo y acomodarlos en una charola de hornear.
  3. Lavar el perejil y secarlo con papel de cocina. Triturarlo y espolvorearlo sobre los hongos.
  4. Irrigar los hongos con el aceite de oliva y ponerles sal al gusto.
  5. Hornear los hongos por 15min.
 

Author: Maricruz

Fotógrafa inventada y foodie por casualidad. Viajera curiosa y adoradora incondicional de los gatos. Vivo, respiro y me harto de cappuccinos (mi vicio!) en Roma, Italia.