Y llegó para quedarse. Este gatito que ven aqui, se llama Romoletto. Lo trajo Leo a casa hace unas pocas semanas y ya no se quiso ir. Por días estuvimos buscándole su casa y nadie lo conocía, no parece un gato callejero porque estaba muy limpiecito cuando llegó y se dejaba tomar en brazos. Leo y Lola poco a poco lo han aceptado, ninguno de los dos lo agrede, solo Lola no le gusta que se le acerque, basta que la deje tranquila y ella lo ignora (esta gata es verdaderamente especial). Pero ...