Las Frisgjoli son unas rosquillas típicas de Sardeña que se preparan en época de Carnaval, tienen una forma de fina serpentina enrollada que para hacerla es necesario un utensilio de cocina típico a forma de embudo con un mango por el que se sostiene mientras se vacía directamente la mezcla en el aceite caliente. Si no se cuenta con dicho embudo se pueden preparar de igual manera usando una sac à poche o una botella de plástico (de esas de agua).

Otro ingrediente típico para preparar estas rosquillas es un licor llamado  filu ‘e ferru’ que es bastante fuerte, si no les es posible comprarlo donde viven pueden substituirlo con algún licor al anís y el resultado será igualmente bueno.

La parte más díficil de la prepración es el momento de vacíar la mezcla ya que si es demasiado líquida se hace un caos en el aceite y de espirales nada, si por el contrario es demasiado densa se quedará bloqueado y no pasará a travéz del cuello del embudo, pero con un poco de páctica se pueden obtener buenos resultados.

Frisgjolis (rosquillas sardas de carnaval)

Ingredientes:

  • 500 gr de sémola fina
  • 1 huevoAzúcar
  • 400 ml de leche entera
  • 1 naranja bio
  • 1 limón bio
  • 30 ml de licor de anís
  • 15 gr de levadura fresca
  • Aceite de girasol
  • sal

Preparación:

Entibiar la leche en un cazito, agregar 40gr de azúcar y desmenuzar la levadura dentro. Mezclar y dejar reposar por 10min.

En un contenedor grande poner la sémola, el huevo, una pizca de sal, la rayadura del limón y de la naranja, el jugo de la naranja y el licor.

Mezclar con una cuchara de palo poniendo poco a poco la leche y batiendo hasta obtener una mezcla casi líquida y sin grumos.

Cubrir y dejar reposando por dos horas en un lugar seco y tibio, por ejemplo dentro al horno con la luz encendida.

Calentar abundante aceite en una cazuela. Preparar un plato con papel y otro con azúcar.

Llenar una manga pastelera con una punta lisa y redonda de 1cm de diámetro (o si es de las desechables bastará que le corten la punta con unas tijeras).

Acercar la punta de la manga al aceite, luego muy despacio dejar caer la mezcla comenzando desde el centro y formando una espiral.

Dejar freír por pocos segundos, luego voltear la rosquilla con cuidado para que no pierda la forma y tome un color dorado uniformemente.

Sacarla y comodarla en el plato con el papel para que absorba el exceso de aceite, luego cuando aún está caliente pasarla en el azúcar. Repetir hasta terminar con la mezcla.

 

Author: Maricruz

Fotógrafa inventada y foodie por casualidad. Viajera curiosa y adoradora incondicional de los gatos. Vivo, respiro y me harto de cappuccinos (mi vicio!) en Roma, Italia.