No puedo creer que este año ya casi está a la mitad. ¿A dónde se fueron estos cuatro meses pasados? La primavera me pasó sin pena ni gloria, me he perdido días de sol y buen clima, he dedicado poquísimo tiempo a este blog y siento que no he hecho nada.

Tenía tantos proyectos por hacer y muchos de los cuales se quedaron en eso: En proyectos.
No me estoy quejando, aclaro. Es solo que me soprende que este año se me está escurriendo de las manos y que me estoy volviendo más despistada de lo que normalmente soy (por increíble que parezca).

Hace unos días estaba haciéndole las modificaciones a una plantilla prediseñada que me pidieron las chicas de The Whole Kitchen y por tal motivo estuve entrando en la página incontables veces. En todas esas visitas me daba cuenta que subían entradas hablando de una tal “Torta Real” y yo enmedio de la confusión pensaba: Mira pues…hasta tortas reales existen hoy día.

Luego entre blog y blog ví que Max tenía abierta una página que hablaba de esta famosísima tarta real y le digo:

No sabía que tú también frecuentabas blogs de cocina.
– No lo hago. ¿Por qué lo dices?
Porque ví que estabas viendo la receta de la hoy tan famosa Tarta Real. ¿Te das cuenta de como últimamente no sale otra cosa en internet? Parece ser que es lo de moda.

….silencio….mirada clavada….

– Mi amor, me estás bromeando ¿verdad?
– ¿Qué quieres decir?
– ¡Es el pastel de bodas del Príncipe William!
– ¿De quién?
– Del príncipe William ¿recuerdas? el hijo de Lady Diana.
– Ah…si. ¿A poco se casa?
– Si. Hoy.

No. Digo en serio. ¿Que tanto me debo preocupar si me doy cuenta de que un evento de esa magnitud se me haya pasado sin darme cuenta?. No es que me importe, claro. Pero si el media no hace más que hablar de ello y yo no me doy cuenta…algo raro me está pasando.

Ya. La receta que les traigo no tiene nada que ver con el tema. Es solo que les quería contar que ando tan sumergida en el trabajo y enferma casi el 90% del tiempo (nada grave, es solo un maldito resfriado mal curado), que al final ni inspiración, ni nada a la hora de cocinar. La receta es la misma que puse hace un tiempo.

Author: Maricruz

Fotógrafa inventada y foodie por casualidad. Viajera curiosa y adoradora incondicional de los gatos. Vivo, respiro y me harto de cappuccinos (mi vicio!) en Roma, Italia.