Me gusta el olor de la lluvia. Ese olor que anticipa antes de un torrencial y que te deja saber que es mejor que cierres ventanas, quites vestidos del tendedero y te sientes con una taza de té a disfrutar las gotas que resbalan por los cristales.

Me gusta caminar mientras cae una leve llovizna, esa que no te moja completamente pero que deja gotitas de agua sobre el cabello, finas y transparentes gotas que se quedan estáticas mientras te dejas transportar por la atmósfera de una Roma lluviosa y llena de turistas que corren a repararse de la tormenta.

Me gusta ver las hojas secas por las aceras, llenas de diamantes transparentes, de colores que contrastan entre si y de humedad de la noche anterior.

Me gusta ver la gente sentada en el parque a esperar los primeros rayos de sol después de una noche de tormenta. Gente que conversa, gente que espera el bus, gente que lee el periódico mientras se toma un cappuccino en el bar de la esquina.

Me gusta entrar a mi casa y oler el perfume de canela, de manzanas hervidas, de pan recién horneado, de café recién hecho y de crostata de manzanas entibiándose.

Y entonces yo,  desde lo más profundo de mi corazón agradezco que podamos disfrutar de esto en lugar de llorar por un ser querido, por una casa que nos ha costado una vida construir o por un montón de recuerdos que la lluvia sin piedad ha arrastrado junto con el fango.

No soy de escribir sobre desgracias, no lo hice cuando el terremoto de Japón o cuando el tsunami del sureste asiático. Es solo que en estos días, mientras veo la lluvia caer al alba, no puedo disfrutarla en todo su esplendor porque el corazón se me encoje cada vez que pienso que allá, en el continente que me vió nacer, la lluvia hace mucho más que simplemente caer.

Crostata de manzanas, chocolate y ricotta

*Receta adaptada de la revista Cucina Moderna Nov 2011
Para la frolla:

  • 500gr de harina 00
  • 150gr de mantequilla fría cortada a cubos
  • 220gr de azúcar
  • 2 huevos
  • 16gr de levadura avanillada
  • 50gr de leche entera + 3 cdas
  • 1/2 cdita de sal
  • 1 cda de canela en polvo

Para el relleno:

  • 500gr de ricotta (requesón)
  • 500gr de manzanas
  • 70gr de piñones
  • 150gr de chocolate para fundir
  • 1 huevo
  • 2 cdas de azúcar
  • 1 limón

Azúcar glass

Preparar la frolla poniendo todos los ingredientes en la amasadora a velocidad 3 con el gancho (unos 3-4 min). Hacer una bola, cubrirla con plástico y ponerla en el frigo por 30min.

Preparar el relleno batiendo la ricotta, el huevo y el azúcar hasta lograr una crema suave, agregar los piñones y mezclar para incorporarlos.
Lavar y pelar las manzanas y cortarlas en rebanadas. Bañarlas con el jugo del limón y reservarlas.
Fundir el chocolate poniéndolo a baño maría.

Forrar un molde de 22cm de diámetro con papel para hornear. Sacar la masa del frigo y cortarla en dos piezas, una más grande de la otra. Con la pieza más grande hacer un disco y forrar el molde cuidadosamente.

Poner una capa con la mitad de manzanas, luego cubrir un poco con la mitad del chocolate y finalmente cubrir con la mitad de la crema de ricotta. Repetir la operación.

Con la piza de masa más pequeña cubrir el molde (yo hice pequeños discos y cubrí todo, pero igual puede ser un disco entero o listas, etc.)
Pincelear la crostata con 3cdas de leche y poner en el frigo mientras se calienta el horno.

Calentar el horno a 180° y hornear la crostata en la parte de enmedio cubierta de papel de horno por unos 40min o hasta que vean que la parte de arriba tiene un color amarillo trigo. (se vale hacer la prueba del palillo).
Dejar enfríar en una rejilla y espolvorear con azúcar glass.

Author: Maricruz

Fotógrafa inventada y foodie por casualidad. Viajera curiosa y adoradora incondicional de los gatos. Vivo, respiro y me harto de cappuccinos (mi vicio!) en Roma, Italia.