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Ayutthaya, Tailandia

Visitar Ayutthaya era desde el inicio una de las metas que más nos emocionaba visitar. Nos habían hablado tanto de ello y habíamos visto y re-visto tantas fotos y guías que nuestras expectativas era altas, cosa que influyó mucho a la desilusión que nos llevamos, desilusión que quiero aclarar, fué desde un punto de vista muy personal influenciada por varios factores.

Primero que nada el calor tan intenso que sentimos, vaya, que nos estamos haciendo viejos y soportar 43 grados ya no es tan divertido como antes. Segundo, la falta de un buen guía que explicara las cosas de una manera menos carrereada y un poquito más entendible, no quiero parecer sangrona pero de verdad la chica hablaba muy rápido y de corridito, como alguien que se ha aprendido el script y lo tiene que repetir 7 días a la semana. Algunas veces su acento era tan fuerte que nos resultaba díficil entenderla, como cuando decía “building” y yo le entendía “beauty”… Los demás factores se los iré explicando poco a poco junto con las fotos.

La idea inicial era de hacer la visita a Ayutthaya por nosotros mismos, me había informado bien, sabía que transporte tomar, donde rentar las bicis y hasta tenía la dirección de un hotel en caso nos agarrara la noche o no tuviéramos ganas de regresar a Bangkok el mismo día. La cosa es que el paseo en Muang Boran nos había dejado días antes con las energías por tierra y teniendo en consideración que el calor aumentaba y que pasear bajo el sol ardiente de Ayutthaya (que hay que pedalear mucho más que en el parque y sin reparo de árboles) pensamos de rentar un Tuk Tuk y hacer el recorrido más tranquilos.

Luego de mucho pensarlo y ya sin muchas ganas de hacer la visita por nosotros mismos decidimos de ir con tour. La noche anterior busqué en internet y encontré una agencia que hacía tours en grupo por algo así como 990 THB por persona, incluía la comida, el transporte (desde el hotel), entradas a los monumentos/templos y la guía. Así que allá fuimos.

Nos recogieron en el hotel muy temprano por la mañana (a eso de las 6:15), de ahí fuimos a varios hoteles a recoger otras personas y al final nos llevaron a Khaosan Road, de ahí nos dividieron (ya que había quien iba a otra parte) y al final nos subieron todos a un autobús destartalado pero que aún conservaba la comodidad de sus asientos y el aire acondicionado.

Partimos hacia Ayutthaya exactamente a la hora prometida, nuestra primera parada fué en un templo muy cerca, me van a perdonar que de nombres no se me haya quedado nada en la cabeza (lo sé, lo sé, debería de tomar notas como hace la gente normal…), la cosa es que nuestro grupo (de unas 15 personas) no era el único y apenas estacionamos en el primer templo llegaron como caravana los otros grupos en minivans con los que compartimos guía ¿Se pueden imaginar?. Aún y todo era solo el inicio y nos dimos ánimos mutuamente. Nos dejaron algo así como 40 min. para visitar el lugar, tiempo suficiente para subir al templo y tomar un par de fotos.

Nuestra segunda parada fué en Wat Lokayasutharam a ver el Buda reclinado que es una de las mayores atracciones de Ayutthaya. Creo fuimos de los primeros en llegar pues el lugar estaba casi vacío a excepción de los vendedores de flores (para las ofrendas). A este punto el sol comenzaba a calar y aún cuando los recorridos de templo a templo eran en el autobús al menos a mi me daba una pereza tremenda el solo caminar dos pasos para visitar el lugar, poniendo además el hecho que la guía me empezaba a molestar con su cantaleta de inglés-mezclado-con-thai…

Veo el Buda. Me detengo y lo miro más fijamente. Algo no cuadra. ¿Dónde está el bellísimo Buda todo blanco y vestido con su túnica naranja chillante? ¿Dónde está el verde prado que lo rodea? ¿Por qué alrededor es todo polvo y en el cielo no hay nubes o está de un azul mar? Que así no voy a poder hacer una foto decente, caray.

Nos quedamos muy poco tiempo aquí (unos 40 min), el justo para sacar fotos y tomarnos un coco fresco en uno de los chiringuitos del lugar. Aunque debo decir que a este punto ya mejor me iba poniendo los audífonos e ignorar a la guía mientras buscaba mi propia información en internet. Así nos enteramos que la estatua es de 37 mt de largo por 8 mt de alto y que ha sido varias veces reparada a causa de los daños naturales del tiempo.

Seguimos en tour, esta vez nos detenemos en unas ruinas que comienzan a parecer más interesantes y que albergan uno de los monumentos más fotografiados de Ayutthaya: La cabeza de Buda entre las raíces de un árbol. Estamos ya en Wat Maha That y la zona es muy interesante, por lo poco que le entendía a la guía también es una de las más castigadas durante la guerra con los birmanos a finales del 1700.

Para hacerte la foto junto a este (nosotros no nos la hicimos) deberás ponerte casi de rodillas ya que tu cabeza no debe estar sobre la de Buda. Nada de fotos en poses absurdas y eso que les gustan tanto a los turistas, así que advertidos van.

Luego de una comida que debo decir era mala a más no poder, nos dirigimos al último templo que visitaríamos: Wat Phra Si Sanphet. De aquí solo recuerdo que mientras los demás se arrastraban como mejor podían para visitar el lugar, Max y yo a la sombra de un árbol nos quedábamos sentados descansando. No era lo grande del lugar lo que nos cansaba, creo que ha quedado más que claro que era el calor lo que nos tenía en tan mala condición.

Cuando recuperamos un poquito de energía y nos dieron ganas nos dimos un paseíto por el lugar para tomar un par de fotos.

Wat Phra Si Sanphet

Bang Pa-in Palace

En realidad este lugar no forma parte de Ayutthaya, sino que los del tour lo meten para… no sé para qué visto que aún había más cosas que ver en Ayutthaya y que no vimos.

Este es el palacio de verano de la familia real, aunque nos comentaba la guía que siendo el rey ya muy entrado en años lo usaban muy poco y ultimamente solo para ocasiones de estado. En todo caso nosotros ya estábamos hasta el tope de sol y de calor y no veíamos la hora de regresar a Bangkok. El lugar es bello y tiene su encanto, seguramente merece una visita con más calma que la apresurada que hicimos.

Quedándonos en dicho lugar por cerca una hora lo que hicimos fué tomar un par de fotos al inicio, regresar a la entrada donde está la cafetería y sentarnos a tomar algo fresco.

Mis conclusiones:

Si bien Ayutthaya es encantador y un lugar rico de historia, nosotros no sé que esperábamos. En mi imaginación yo tenía una especie de Teotihuacan, no por el tipo de ruinas -obvio- pero por la locación. Creía que las ruinas se encontraban a las afueras de algún pueblo/ciudad y que todo lo de su entorno era naturaleza. En lugar de ello nos encontramos con unas ruinas pobladas alrededor de ellas y que sigue siendo una ciudad, una especie de Foro Romano, vaya.

El calor puede arruinar un paseo. Vaya que puede. No dejo de imaginarme como sería visitar Ayutthaya en bicicleta, quizás ya a eso de caer el sol, en un mes menos caliente y con toda la calma del mundo.

Los de la agencia de tours NO nos desilusionaron, obtuvimos lo que prometieron y debo decir que fué una cosa que nos dejó con buen sabor ya que se sabe que con los tours a veces es cuestión de suerte. No creo que si hubiéramos ido solos la cosa cambiara mucho, al contrario, ir en tour nos dió la oportunidad de no asolearnos tanto y de no estresarnos con transporte, mapas y demás.

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